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Un recordatorio de la importancia del cine, un sector en peligro, que hay que defender y un pensamiento hacia el domingo del Jubileo de los Pobres donde, en el marco del almuerzo organizado en el Vaticano, se reunirá con más de 40 personas trans. El Papa León XIV se reunió el sábado por la mañana con el mundo del cine. En su discurso, el Pontífice reconoció el valor del “arte popular en el sentido más noble, que se crea para todos y que habla a todos”. Un sector que proteger, un “laboratorio de esperanza” para el bien común. De ahí un fuerte llamamiento: “Las salas de cine están experimentando una erosión preocupante que las aleja de las ciudades y de los barrios. Y son muchos los que dicen que el arte del cine y la experiencia cinematográfica están en peligro – dijo el Papa -. Invito a las instituciones a no rendirse y a cooperar para afirmar el valor social y cultural de esta actividad”. Prévost, aplaudido varias veces por el público, subrayó luego que “el buen cine” puede “salvaguardar y promover la dignidad humana” e instó: “No tengan miedo de afrontar las heridas del mundo. La violencia, la pobreza, el exilio, la soledad, las adicciones, las guerras olvidadas son heridas que exigen ser vistas y contadas. Ser humano es un acto de amor. El arte no debe escapar al misterio de la fragilidad: debe escucharla, debe saber detenerse ante ella”.
El cine, sin ser didáctico, tiene en sí mismo, en sus formas auténticamente artísticas, la posibilidad de educar la vista”. En el Vaticano estuvieron presentes muchos protagonistas: desde Spike Lee hasta Cate Blanchett, pasando por Monica Bellucci y Maria Grazia Cucinotta. Villanova y los Knicks tienen 3 jugadores que vienen de allí”. Cate Blanchett destacó, por el contrario, que el discurso del Papa estaba dirigido “a nuestra humanidad”. Hablando de humanidad, el Papa almorzará el domingo con más de 1.000 pobres en el marco del acto jubilar dedicado a ellos. Entre ellos habrá más de 40 personas trans. Don Andrea Conocchia, párroco de Torvaianica, que estará presente en el evento, confirmó a LaPresse que esta invitación será “una gran oportunidad, una oportunidad importante” para el conocimiento. “Estamos profundamente agradecidos al Papa”, declaró Don Conocchia, subrayando que con motivo del almuerzo para los pobres de Prevost “en continuidad” con el Papa Francisco, los habitantes de Torvaianica que estarán presentes “son frágiles, viven en dificultades”, concluyó el sacerdote.