“En Europa hablamos de cautela y diplomacia, pero en Teherán eso no se interpreta como un matiz. Se interpreta como vacilación, como debilidad”. Así lo afirmó Yair Lapid, ex primer ministro de Israel y líder del partido centrista Yesh Atid, en una entrevista publicada hoy por la revista Setteagosto.com, en la que llama a los países europeos a adoptar una posición más clara hacia Irán. Según Lapid, lo representado por Teherán y sus representantes “no sólo concierne a Israel, sino que afecta directamente a las democracias occidentales”. El líder de la oposición israelí advierte del riesgo de subestimar a actores que, según él, combinan “una ideología radical con terrorismo y una estrategia muy clara a largo plazo destinada a borrarnos de la faz de la tierra”. En la entrevista, Lapid afirma que Irán y los grupos aliados son “actores ideológicos con una visión del mundo fundamentalmente opuesta a la democracia liberal, el pluralismo, los derechos de las mujeres, los derechos de los homosexuales, los derechos de las minorías y la libertad religiosa”. Según él, el riesgo para Europa no es sólo el terrorismo, sino también “la erosión de los valores democráticos”. “Cuando las democracias tienen miedo de definir la amenaza, se debilitan a la hora de afrontarla”, observa. A continuación, Lapid aborda la cuestión de la frontera entre la crítica a Israel y el antisemitismo. “La línea se cruza cuando a Israel se le niegan los derechos otorgados a todas las demás naciones. Cuando se cuestiona nuestro derecho a existir, ya no es crítico: es antisemitismo”, dijo, y agregó que “negarse a hablar es cobardía y bancarrota moral”. En cuanto al conflicto en curso, el ex primer ministro israelí lo define como “justo y necesario” y dice que Israel espera tener a países aliados de su lado. “Si el mundo libre ve esto como un problema sólo para Israel – concluye – terminará descubriendo que Israel era sólo el primer objetivo, no el último”.