“Oh, mierda, aquí vamos de nuevo” es uno de los memes más virales de la web y, pronto, el baloncesto de la Serie A se verá obligado a utilizarlo (otra vez).
Fue el 9 de diciembre de 2020 cuando la Virtus Roma, en graves dificultades económicas, tuvo que renunciar a participar en el campeonato, acto que lamentablemente a corto plazo verá al Trapani Shark como protagonista.
La situación está perdida. El equipo siciliano – con sólo 7 jugadores disponibles – había solicitado el aplazamiento (en un intento de evitar sanciones más severas), pero no se reconocieron las causas de fuerza mayor y la solicitud fue rechazada; Por tanto, no estará sobre el terreno de juego esta tarde en Bolonia contra el Virtus, en la 14ª jornada del campeonato. Lo que, según el reglamento, implica una victoria de los V-Blacks por 20-0, otra multa de 50 mil euros, así como otro punto de penalización (que por tanto aumenta a 9 para la temporada), para un equipo de Trapani que se prepara para decir adiós a la élite.
Si no se presenta al día siguiente, será expulsado del campeonato, con todos sus partidos cancelados, lo que obligará a la Serie A a “jugar” este cubo de Rubik que esperaba no tener que sacar del cajón: campeonato de 16 a 15 equipos, calendario a rehacer, establecimiento de los períodos de descanso, así como la clasificación, donde los pocos que vencieron a Trapani (Tortona, Sassari, Varese y Virtus Bolonia) se habrán llevado dos puntos preciosos. lejos, a diferencia de aquellos que han perdido y que no sufrirán cambios. Un desastre.
La FIP y la Lega Basket no tienen intención de dar marcha atrás en sus sanciones (bloqueo del mercado y multa de 50.000 euros por partido para cada jugador en el marco de los 12 contratos profesionales obligatorios presentados), indiferentes a los estallidos sociales del presidente Antonini, que pierde jugadores día tras día (Allen en el PAOK, Ford en Baheceshir, Eboua en ASVEL, Rossato en Brescia y Petrucelli próximamente en Galatasaray en Pozzecco). Se espera otra sentencia el miércoles en el Tribunal Federal sobre posibles irregularidades en la inscripción del club siciliano en el campeonato y la próxima semana corre el riesgo de ser fatal para Trapani y para todo el campeonato.
La esperanza siempre es la última en morir, es decir, llega un benefactor para hacerse cargo del club. En este momento, se siente como si el Titanic se estuviera partiendo en dos mientras se hunde.
¿Qué pasará con Trápani? Ha comenzado la cuenta atrás para la que será otra página triste en la historia del baloncesto italiano.