En Hungría, casi todos los trenes llegaron con una hora de retraso el 29 de marzo porque el sistema informático no tuvo en cuenta el cambio de hora.
A partir del 29 de marzo de 2026 volverá a estar vigente el horario de verano (CEST). La noche de ese día los relojes se adelantaron una hora. Una circunstancia que un proveedor de servicios informáticos de los ferrocarriles estatales húngaros MÁV no tuvo en cuenta, como informa “Heute”.
El domingo por la mañana, el sistema informático anunció un retraso de sesenta minutos para casi todos los trenes del país. El cambio de hora se pasó por alto debido a un error del sistema.
El Ferrocarril ignora el cambio horario y reparte 4,66 millones: los pasajeros pueden quedarse con el dinero
Según el portal de noticias húngaro “444.hu”, el sistema informático no sólo informó de retrasos ficticios en la página de información y en el mapa, sino que también empezó a pagar automáticamente a los pasajeros una indemnización basada en el seguro de retraso.
Los pasajeros pueden quedarse con esta compensación equivalente a la mitad del precio del billete, aunque no todos han sufrido un retraso real. “La petición de los pasajeros afectados debe tenerse en cuenta debido al reciente fallo del sistema de información a los pasajeros”, aclaró en un comunicado el secretario de Estado, Nándor Csepreghy. Toda la campaña costó a los Ferrocarriles Estatales Húngaros 4,66 millones de euros.
Debido a las cancelaciones y retrasos de trenes, DB tuvo que pagar a los pasajeros de ferrocarril en 2024 alrededor de 197 millones de euros en concepto de indemnizaciones. En 2023 fueron sólo 132 millones de euros. Según Deutsche Bahn, el 80% de los retrasos en 2024 se deben a una infraestructura sobrecargada y en ruinas.