Cerró sus cuentas con la justicia en diciembre al reconocer sus errores y aceptar seguir un camino de recuperación conductual a cambio de reducir a la mitad la pena, de cuatro a dos años de prisión, por los malos tratos y la violencia contra su expareja. Pero la suspensión y la no revocación de la sentencia no impidieron que el filósofo Leonardo Caffo fuera despedido de la Nueva Academia de Bellas Artes de Milán, donde enseña estética. La noticia la informó hoy el Corriere della Sera.
Tras ser condenado en 2024, Caffo llegó a un acuerdo con la fiscalía de Milán el 18 de diciembre: desestimación del recurso de apelación, absolución del cargo de lesiones (por la fractura de un dedo de la mano causada a su expareja durante una discusión), compromiso de seguir un curso de rehabilitación para hombres violentos y reducción de la pena y todas las ventajas de la ley.
Parecía que el asunto estaba definitivamente cerrado, pero ayer Naba, la universidad privada reconocida por el MIUR, le despidió.
Una decisión que el filósofo acogió con “sorpresa y amargura”, definiendo la medida como “desproporcionada y contraria a los principios del artículo 27 de la Constitución que exige que la pena sea reeducativa y no vengativa” y que en este caso se convierte en “una sanción adicional para hechos ya definidos en el procedimiento penal” y “destruye a quienes han cometido errores en lugar de promover su reinserción” en la sociedad.
“He pedido disculpas en la medida de lo posible y me comprometo a cambiar y mejorar”, pero, añadió, “a pesar de la existencia de antecedentes penales limpios, se prefiere la picota mediática y el castigo perpetuo a la posibilidad de que una persona siga contribuyendo a la sociedad”.
Caffo dijo que apelaría el despido, que según dijo se basó en motivos disciplinarios.
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