No es de extrañar que, el martes 3 de febrero, el tribunal de comercio de Lille confiscara las marcas francesas de prêt-à-porter infantil de la empresa IDKids: Okaïdi (ropa de 3 a 14 años) y Obaïdi (0-3 años), así como sus filiales Oxybul (juegos educativos) e IDLog, que explota sus dos plataformas logísticas en Roubaix (Norte) y Dagneux (Ain).
El grupo del Norte había hecho la solicitud hace una semana, el 27 de enero, argumentando que ese era el camino a seguir.“acelerar la transformación de su marca principal Okaïdi y preservar sus actividades en Francia”. El anuncio supuso una sorpresa para el grupo, que factura anualmente 800 millones de euros, cuenta con 1.200 establecimientos y emplea a 6.000 personas en Francia y en todo el mundo, con presencia en setenta países.
“Ciertamente”subraya un directivo que pidió el anonimato, “Sabíamos muy bien que no nos salvaríamos de la crisis que afecta al sector textil, pero no pensábamos que estaríamos ahí…” Él también confía esto. “Algunas decisiones decisivas pueden haber planteado dudas”. En marzo de 2024, ya, un “estrategia de simplificación” supuso la eliminación de 250 puestos de trabajo en la red y otros cincuenta en la sede.
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