La salud de Donald Trump, el presidente estadounidense de mayor edad jamás elegido, está necesariamente bajo escrutinio, al igual que la de su predecesor Joe Biden.
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Un impresionante hematoma visible en el dorso de la mano izquierda de Donald Trump el jueves 22 de enero en Davos (Suiza) está relacionado con el shock. “contra una esquina de la mesa”explicó la Casa Blanca en un comunicado de prensa. Al presidente estadounidense, de casi ochenta años, se le ve regularmente con el dorso de su mano derecha maquillado o vendado para ocultar los moretones atribuidos por la Casa Blanca a sus frecuentes apretones de manos y a su toma diaria de aspirina como tratamiento cardiovascular de rutina. Pero fue la otra mano la que quedó visiblemente marcada el jueves.
Donald Trump es propenso a sufrir hematomas debido a la dosis de aspirina que toma diariamente, como ya le han explicado sus médicos, recordó un funcionario de la Casa Blanca. Este último señaló también que las fotografías del presidente estadounidense tomadas el miércoles y el jueves por la mañana no mostraban ningún hematoma en la mano izquierda. En las fotografías tomadas por la AFP en Davos el miércoles, la mano izquierda de Donald Trump no parece estar marcada, ni en la cumbre ni durante una reunión bilateral.
La salud de Donald Trump, el presidente estadounidense de mayor edad jamás elegido, inevitablemente está bajo escrutinio, algo de lo que se queja regularmente. Él, que también presume de brillar en los exámenes cognitivos, continuó durante la campaña presidencial arrollando a su rival demócrata Joe Biden, nacido casi cuatro años antes que él, presentándolo como senil.