Los antagonistas transalpinos publican una reclamación por los daños al tren de alta velocidad Roma-Nápoles
Francesca Musacchio
La acusación de sabotaje ferroviario contra los Juegos Olímpicos de Invierno también llegó a un sitio anarquista francés. La acción llevada a cabo el 13 de febrero contra las infraestructuras ferroviarias vinculadas a Milán-Cortina 2026 dirigió inmediatamente las investigaciones hacia la matriz anarquista, lo que confirma su dimensión transnacional. En el texto, los autores se responsabilizan del incendio y de los daños causados a los cables a lo largo de la línea de alta velocidad Roma-Nápoles, entre Salone y Labico, y de la línea Roma-Florencia, en la zona de Salaria, describiendo el bloqueo del tráfico como “un acto de sabotaje contra los Juegos Olímpicos y contra la maquinaria bélica y logística del Estado”. El texto habla de acciones planificadas, objetivos simbólicos y materiales, ataques contra infraestructuras consideradas funcionales al “sistema olímpico” y militarización de territorios. Esta afirmación, explican las fuentes antiterroristas de Il Tempo, forma parte de un circuito que conecta los colectivos italianos y las realidades francesas de la zona autónoma y Antifa, ya conocidos por sus movilizaciones comunes contra acontecimientos institucionales y por su presencia cruzada en manifestaciones de alto voltaje. “Participamos en bloqueos masivos de carreteras y puertos durante los meses de movilización por Palestina, invadimos estaciones de tren y atacamos a la policía cuando fue posible – se lee en el texto. Pero hoy hemos optado por actuar protegidos por la luz de la luna, en un pequeño grupo unido por afinidades y el deseo de ser coherentes con las consignas coreadas en los últimos meses: ¡bloqueemos todo! Porque creemos que, además de participar en las grandes movilizaciones y en los conflictos que pueden generar, es necesario difundir acción autónoma, para no dejarlos desactivados, recuperados y dirigidos por profesionales de la política militante “En las semanas previas al inicio de los Juegos, círculos antagónicos habían anunciado iniciativas destinadas a perturbar los Juegos Olímpicos de Invierno. Los documentos que circulan en Internet hablan de bloqueos, acciones generalizadas y “sabotaje a las infraestructuras de la devastación olímpica”. El texto retoma la retórica clásica del medio insurreccional anarquista: ataque directo, rechazo de la mediación política, centralidad de la acción clandestina. gasto público. Y el sabotaje se presenta como un gesto político y no como un episodio aislado. El panorama está estrechamente vinculado a la galaxia europea Antifa. La circulación de comunicados y consignas entre Francia, Italia y otros países europeos como Grecia se basa en el punto común de oposición a los acontecimientos simbólicos del Estado, de hostilidad hacia la policía y de legitimación del conflicto. el mundo de la explotación, la opresión y la devastación: un poco de estudio, precaución y determinación a partes iguales, unos cómplices, unos litros de combustible… ¡y todo es posible!