Una velada amistosa dedicada a los operadores del sector del arte contemporáneo reunió anoche en la capital ibérica a galeristas, coleccionistas y críticos con motivo de la 45ª edición de la feria internacional Arco en el Instituto Cultural Italiano de Madrid. El encuentro coronó la primera Semana Italiana de Arte Contemporáneo, iniciativa impulsada por el IIC de Madrid, inaugurada el pasado 3 de marzo en los espacios del Palacio Abrantes. Los espacios internos y externos del Palacio Abrantes fueron transformados para la ocasión en lugares de diálogo y experimentación artística. Las protagonistas de la fachada y de las salas del Instituto son las instalaciones del colectivo Cracking Art – representado por Paolo Bettinardi y Daniele Cagna – con los famosos animales de plástico regenerable, entre ellos un grupo de ranas que “invaden” simbólicamente el edificio. En el patio se exponen los murales in situ de Marco Tamburro, dedicados al tema de la libertad y centrados en la imagen del columpio, mientras que el recorrido expositivo se completa con la exposición “BLAU” del artista milanés Elia Festa.
“El arte está indisolublemente ligado a la esencia y a la imagen más profunda de Italia en el mundo. El arte contemporáneo representa un elemento central de nuestro patrimonio artístico”, afirmó el embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino Grimaldi, destacando cómo las iniciativas de la red cultural italiana en el exterior ayudan a fortalecer “la identidad cultural de Italia y los profundos vínculos con España”. La directora del Instituto Italiano de Cultura de Madrid, Elena Fontanella, explicó que la iniciativa nace “de la voluntad de traer a Madrid no sólo obras sino experiencias culturales que cuenten la vitalidad de nuestro panorama artístico contemporáneo”, con la intención de fomentar el diálogo entre artistas, público y profesionales internacionales. Momento central de la velada, la mesa redonda dedicada a las perspectivas del mercado del arte italiano en el contexto europeo. Un diálogo entre el presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara Federico Mollicone, la coleccionista Patrizia Sandretto Re Rebaudengo y la galerista Francesca Minini sobre la nueva reforma italiana para el mercado del arte europeo e internacional, que prevé – entre otras cosas – la exención fiscal de las obras de arte, con la reducción del IVA al 5%.

“Estar aquí esta noche demuestra un sistema artístico italiano dinámico y muy saludable, que involucra no sólo a quienes compran o producen arte, sino también a las instituciones que deben facilitarlo”, dijo Mollicone. “En este momento histórico, Italia se ha convertido en un punto de referencia para el mercado europeo e internacional”, afirmó, gracias a una reforma de la que “España es el país que mejor ha percibido la importancia, por la visión que subyace” sobre el sistema del arte contemporáneo. Entre las muchas innovaciones, ilustradas por Mollicone, se encuentra la simplificación de la declaración y circulación de bienes culturales, para hacer más competitivo el sistema, “apoyando toda la cadena de suministro, desde las pequeñas galerías hasta las grandes ferias internacionales”.
A la velada asistieron numerosos galeristas italianos presentes en Arco, entre ellos la Galleria Oliva Arauna de Madrid, Vistamare de Pescara, Francesca Minini de Milán y Brescia, Lia Rumma y Studio Trisorio de Nápoles, así como la galería Gilda D’Avia de Roma.