NZEIGTYTRNAZFNOG24PEP3SLHI.jpg

Entre el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), la paranoia está ganando terreno. El topo, que el sábado permitió a la CIA y al Mossad localizar al ayatolá y eliminarlo, se ha convertido en el enemigo número uno de los mulás. Incluso entre los enemigos del régimen, el éxito de tal operación suscita gran interés. Todo el mundo quiere saber detrás de escena, el modus operandi y la identidad de los cómplices.

Las teorías más locas están abundando en las redes sociales. Uno de ellos se ha profundizado en las horas transcurridas desde la muerte de Ali Jamenei. Su objetivo es Ismail Qaani, el comandante de la Fuerza Al-Quds, la unidad de élite que gestiona las operaciones externas de la Guardia Revolucionaria. Asumió el liderazgo de esta rama de la CRGI tras la eliminación de su predecesor, Qassem Soleimani, durante un ataque estadounidense en Irak en enero de 2020.

Referencia

About The Author