Las buenas noticias no son tan comunes en este momento para Donald Trump, ya que la guerra en Irán amenaza con tener un impacto duradero en la economía estadounidense. Por lo tanto, la Casa Blanca debería acoger con alivio los datos de empleo de marzo, publicados el viernes 3 de abril. De un mes a otro se crearon alrededor de 178.000 puestos de trabajo, muy por encima de las expectativas de los economistas, lo que convierte a marzo en el mejor año en este sector desde el inicio del mandato del presidente estadounidense. La tasa de desempleo disminuyó ligeramente, hasta el 4,3%.
¿Se reinicia la máquina? 2025 fue un año sombrío, con una creación de empleo casi nula y una tasa de desempleo que pasó del 4% en diciembre de 2024, al final del mandato de Joe Biden, al 4,4% en diciembre de 2025, a pesar de una dramática caída de la inmigración, que redujo la fuerza laboral disponible. Sin embargo, es difícil sacar conclusiones definitivas porque los datos son una montaña rusa. El mes de enero fue excelente (160.000 puestos de trabajo creados), mientras que el mes de febrero (133.000 puestos de trabajo destruidos) fue el segundo peor desde la pandemia de Covid-19.
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