El hielo se derrite, el pico cae. El Monte ya no es lo que era y nunca más lo será. Ya no son 4.810, como aprendimos libros de geografia. La montaña más alta de Italia tiene hoy 4.807,3 metros, pero está a punto de caer debido al derretimiento de la gran capa de hielo que descansa sobre la roca. Los efectos de calentamiento global en realidad alcanzan cuotas que se pensaba que estaban exentas.
La alarma fue dada por investigadores de Fundación Montaña Courmayeur (Aosta) a partir del procesamiento de datos de la misión científica italo-francesa, realizada con el laboratorio Edytem de la Universidad de Saboya Mont-Blanc, con motivo del Año Internacional de la Conservación de los Glaciares. Mediante el uso combinado de drones, teledetección y georadarFue posible definir el “estado cero” del punto más alto de Europa midiendo con precisión la altitud máxima de 4807,3 metros y el espesor del hielo debajo de la superficie de aproximadamente 20-25 metros.
La cumbre rocosa debajo de la cumbre del Mont Blanc se detectó a una altitud de aproximadamente 4.786 metros. Datos valiosos para estudiar y comprender el cambio climático a gran altura. “El levantamiento topográfico no tenía como único objetivo obtener la altura de la cumbre”, explica a Ansa. Fabricio Troilocoordinador del área de investigación de la Fundación Montagna Sicura – sino precisamente reconstruir todo lo que rodea la cumbre con el objetivo futuro de poder ver y medir su evolución y cambios”.
Existe una serie histórica de mediciones de la cumbre del Mont Blanc, desde la más antigua hasta la más reciente, que son realizadas cada dos años por topógrafos del departamento francés de Alta Saboya. “Esta serie muestra cuotas que presentan variaciones bastante irregulares en el tiempo”, añade Troilo. En los últimos años, parece que han comenzado ao una tendencia hacia el declive y la disminución gradual de la altitud de la cumbre, que deberá ser verificada y medida en el futuro, a partir de las primeras mediciones realizadas ahora”. Según el director de investigación de la Fondazione Montagna Sicurezza, “el hecho de que a estas altitudes tan elevadas, donde aún no se pensaba que el cambio climático pudiera tener un impacto, nos hace pensar realmente en la magnitud del cambio que estamos experimentando y esto debería hacer pensar a todos en la tendencia climática que estamos experimentando y en las soluciones que se pueden encontrar en el futuro”.