Víctima de Jeffrey Epstein: así quiso presentarse el multimillonario Leslie Wexner el miércoles 18 de febrero ante una comisión de la Cámara de Representantes. Hablando en su casa de New Albany (Ohio), y no en una sala solemne del Congreso, el fundador del grupo L Brands -que incluye la marca de lencería Victoria’s Secret y la marca de cuidado de la piel Bath and Body Works- quiso defender su integridad personal admitiendo una debilidad de juicio. Leslie Wexner comenzó su discurso con una declaración escrita, en la que una frase resumía su estrategia, que ha estado implementando durante años: “Fui ingenuo, tonto e ingenuo al confiar en Jeffrey Epstein. Era un estafador”.
Si esta declaración de tres páginas estuvo cargada de una catapulta, las respuestas que siguieron fueron a menudo más vagas, frustrando a los cinco demócratas electos que habían hecho el viaje. Están tratando de establecer las redes financieras que permitieron a Jeffrey Epstein vivir un estilo de vida de lujo y depravación sin límites. Según Robert García (California), “más de mil millones de dólares” pasaría de Leslie Wexner a manos de su asesor. “Cuanto más dure esta declaración, menos sabrá Wexner sobre Jeffrey Epstein”. señaló amargamente su colega Stephen Lynch (Massachusetts).
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