Un anciano de Hamburgo debe mudarse por motivos personales. Tu casera es hija de un matrimonio famoso. El caso demuestra lo difícil, pero no desesperada, que es la lucha contra el despido.
La nueva propietaria es Nisha Stockmann, hija de la ex estrella del tenis Michael Stich y de la actriz y empresaria inmobiliaria Jessica Stockmann. Ella dijo que quería mudarse ella misma al apartamento.
Dudas sobre necesidades personales.
Al parecer, en el tribunal surgieron dudas sobre si la privilegiada joven realmente quería instalarse en un apartamento relativamente pequeño. Lehnick sospecha que a ella le interesa menos una casa nueva que otra propiedad, es decir, un negocio.
Al final, en el Tribunal de Distrito de Hamburgo chocaron dos realidades muy diferentes: un anciano soltero con una pensión baja y una casera de una familia adinerada.
Desde un punto de vista puramente jurídico, la situación es clara: los propietarios pueden rescindir el contrato si necesitan el apartamento para ellos o para sus familiares cercanos. Sin embargo, la necesidad personal debe existir realmente y ser creíble. Esto es exactamente lo que desató la discusión.
Antes del juicio: disputa por la reducción del alquiler
Durante el proceso surgieron varias contradicciones: el propietario cambió con el tiempo los motivos de su traslado. Stockmann explicó inicialmente que quería escribir su tesis de maestría en paz en su apartamento. Más tarde dijo que planeaba vivir allí con su pareja, informó Die Zeit.
También influyó el hecho de que anteriormente hubo disputas por las obras y una posible reducción del alquiler, una relación que, según las asociaciones de inquilinos, a menudo precede a las cancelaciones para uso personal.
A menudo la decisión se toma a favor del inquilino.
Estadísticamente, este tipo de cancelaciones no son raras: según las asociaciones de inquilinos, más de la mitad de las consultas relativas a cancelaciones son para uso personal. Al mismo tiempo, las estadísticas judiciales muestran que quienes se defienden definitivamente tienen una oportunidad. Una parte importante del proceso termina a favor de los inquilinos o con un acuerdo.
Como en este caso: el propietario paga 35.000 euros y Lehnick recibe otros nueve meses para encontrar un nuevo apartamento. Aunque se trata sólo de una ventaja económica y los apartamentos comparables en Hamburgo son mucho más caros que su anterior vivienda, el caso demuestra que el uso propio es legalmente posible, pero no inexpugnable.