La rueda de prensa de la Primera Ministra Giorgia Meloni expuso claramente las prioridades económicas para 2026. Empezando por el Plan de Vivienda, sobre el cual el Primer Ministro anunció que “para la emergencia habitacional estamos en la recta final con un proyecto muy grande en el que estamos trabajando desde hace tiempo con los Ministros Salvini y Foti, con la colaboración de numerosos organismos intermediarios y de la sociedad civil, como Confindustria y la CEI” y explicando que el objetivo es “proporcionar 100 mil nuevos apartamentos, casas a precios controlados niveles”. precios razonables en los próximos diez años, netos de viviendas sociales”. Un compromiso acogido positivamente por la Confedilizia, que subrayó la importancia de intervenir también en la vivienda económica y popular y en el mercado de alquiler, recordando que en Italia hay alrededor de 100 mil viviendas sociales potencialmente utilizables pero que actualmente están vacías porque necesitan mantenimiento o están ocupadas ilegalmente, y esperando medidas rápidas como incentivos fiscales y legislación para acelerar los desalojos, capaces de aumentar la oferta y controlar los alquileres.
En el ámbito laboral y de las relaciones industriales, Meloni reiteró su deseo de abrir un pacto social, diciendo que estaba “absolutamente lista y disponible para discutir un pacto social para abordar los grandes problemas frente a las grandes transformaciones de nuestro tiempo” y para abordar las “grandes transformaciones que están por venir”. Una apertura demostrada a las propuestas de la CIOSL que no desagrada a Confindustria y que podría llevar definitivamente a la CGIL a un callejón sin salida si se obstina en no dialogar con sus homólogos.
Capítulo MPS, con la confirmación de que el gobierno no descarta la venta del 4,9 por ciento restante. “No hay ninguna urgencia”, aclaró Meloni, destacando, no obstante, el trabajo realizado por el ejecutivo que condujo a una fuerte revalorización del título y a la devolución de alrededor de 2.500 millones a las arcas del Estado, y reiterando que un posible tercer centro bancario “sería útil pero no estaría a disposición directa del Gobierno”.
También ocupa un lugar importante la cuestión de la productividad, que, según el Primer Ministro, sigue siendo una cuestión estructural. “Para aumentar la productividad laboral, debemos centrarnos más en el capital humano, la formación, las inversiones y la infraestructura”, dijo, recordando las asignaciones para promover el acceso a las facultades STEM y la reforma de los institutos técnicos.
En materia de energía, Meloni anunció que el Gobierno está trabajando “en las últimas semanas” en una medida para bajar los precios, que será presentada en uno de los próximos Consejos de Ministros, señalando el empleo, la reducción del coste de la energía y el apoyo a las inversiones como los tres pilares para sostener el crecimiento.