Victoire (que, como los demás jóvenes entrevistados, no quiso revelar su apellido) tenía 26 años y cursaba sexto año de medicina en Reims (Marne). Cuando recuerda este período, un año después, lo revive. “ira y angustia” Pasó largos meses preguntándose, entre una revisión y otra, qué pasaría con los próximos cinco años de su vida. Porque el estudiante se enamoró de otra Vittoria, el azar hace las cosas bien. Pertenecen a la misma promoción y comparten todas las fases de sus estudios: revisiones en la biblioteca, concursos… como la ansiedad de su futuro puesto como becarios en un centro hospitalario universitario (CHU) en Francia.
Como todos los futuros médicos, las dos Victoires se preparan para vivir esta fase fundacional del “matching”, es decir, el momento en el que a los estudiantes se les asigna una especialidad -cirugía, psiquiatría, oncología, etc.- basándose en los resultados obtenidos en las pruebas de clasificación nacional (ECN). Forman parte de la segunda promoción para seguir un nuevo procedimiento, establecido por la reforma del segundo ciclo de los estudios de medicina. A partir de 2023, los tres días de la ECN que dan lugar a una única clasificación nacional han sido sustituidos por un sexto año marcado por pruebas en forma de preguntas de opción múltiple (MCQ) en octubre y luego por exámenes orales en primavera, que permiten establecer 13 clasificaciones por grupos de especialidades.
Te queda el 83,77% de este artículo por leer. El resto está reservado para suscriptores.