”Pedimos al Ministro de Cultura, Alessandro Giuli, que active inmediatamente la Superintendencia de Roma en relación con las noticias publicadas por La Repubblica sobre la restauración de la Basílica de San Lorenzo en Lucina. Lo que resultó de esto no es aceptable.” Mediante una nota, el Partido Demócrata solicita la intervención del Ministro de Cultura comentando la situación Informe de prensa que el rostro de un querubín pintado en un fresco de la Basílica de San Lorenzo en Lucina, Roma, se parece al rostro de la Primera Ministra Giorgia Meloni..
“La hipótesis según la cual una intervención para restaurar un bien protegido – subraya la jefa del grupo demócrata en la Comisión de Cultura de la Cámara, Irène Manzi – podría haber producido una imagen atribuible a un rostro contemporáneo representa una posible y grave violación del Código del Patrimonio Cultural y del Paisaje, que prohíbe alteraciones, personalizaciones e intervenciones arbitrarias que no se basen estrictamente en criterios científicos e histórico-artísticos. El patrimonio cultural italiano no puede ser sometido a lecturas inadecuadas ni transformado mediante operaciones que comprometan su autenticidad y su valor histórico”.
“Aunque sea el rostro de Giorgia Meloni – concluye Manzi – creemos que es imprescindible una intervención inmediata de la Superintendencia, encaminada a esclarecer los hechos, verificar la regularidad de las intervenciones realizadas y ordenar la restauración. La protección del patrimonio cultural es un deber público y una responsabilidad institucional que no permite ninguna ambigüedad ni demora”.