Acusados por la muerte de un recién nacido en la cuna termal de la iglesia de San Giovanni Battista de Bari, el sacerdote Antonio Ruccia y el electricista encargado del mantenimiento, Vincenzo Nanocchio. Así lo decidió hoy, jueves 13 de noviembre, la magistrada del Tribunal de Bari, Ilaria Casu.
Ambos están acusados de homicidio como parte de la investigación del Ministerio Público sobre la muerte del recién nacido ocurrida en la cuna térmica, ubicada en ciertos cuartos aledaños a la parroquia. El pequeño fue encontrado sin vida el pasado 2 de enero.
La primera audiencia está fijada para el 5 de febrero 2026 ante el juez Domenico Mascolo.
Tras el rechazo de la propuesta de declaración de culpabilidad presentada conjuntamente por la fiscalía y la defensa, representada por el abogado Salvatore D’Aluiso, la fiscalía solicitó la acusación mientras que la defensa solicitó la absolución.
La muerte del recién nacido habría sido provocada por una hipotermia provocada por una serie de factores: un mal funcionamiento de los sensores de la cama térmica, que no activaron la alarma y por tanto el sistema de alerta conectado al móvil del sacerdote, y del sistema de aire acondicionado de la habitación que, en lugar de proporcionar calor, proporcionaba aire frío.