“El azar hace las cosas bien”, sonríe Pauline. Contra todo pronóstico, fue en la aplicación de deportes Strava donde esta joven de 27 años encontró el amor. Apasionada del running, un día se topa con el perfil de un tal Guillaume, también corredor. “Enseguida quedé fascinado por sus asombrosas interpretaciones”, confiesa esta residente de Le Touquet (Paso de Calais). Un año después, aquí están, haciendo el amor perfecto.
Por supuesto, Pauline tuvo que forzar un poco al destino. Después de ver el perfil del corredor, este se suscribe a su perfil y le envía un Bien hecho – A agrada – para saludar una de sus actuaciones. “Es la primera vez que lo hago para alguien que no conozco”, confiesa. Entonces un pequeño accidente jugará a su favor… “Un día, Guillaume se torce el tobillo. Me atrevo a comentar su post para saber cómo está”, dice. Luego, los dos corredores se unen en Instagram, charlando día y noche.