La inteligencia artificial “no puede convertirse en una coartada para realizar despidos en los bancos”, pero “es una cuestión que debe ser gobernada”, mediante la negociación. El secretario general de Fabi, Lando Maria Sileoni, en el 130º Consejo Nacional de la Unión de Banqueros Independientes, plantea la cuestión que domina las negociaciones sobre la sala de control digital del crédito y, de hecho, ya ha iniciado las negociaciones previas para la renovación del contrato de trabajo de Abi que expirará a finales de mes. Encontrar la puerta abierta más dentro de los grupos que a nivel nacional. Sin duda, “es necesario un contrato de reforma. El actual debe simplificarse, sin perder nunca de vista la aplicabilidad de las normas y su representatividad”, afirma Francesco Micheli, un veterano ejecutivo bancario que ha dirigido varias ABI de Casl.
La principal preocupación del sindicato es, como repite Sileoni, “el crecimiento económico y evitar la balcanización del sector”, lo que sería a costa de las pequeñas empresas. Para el director general de BdM Banca Cristiano Carrus, si es cierto que “es el banco quien decide cómo utilizar las nuevas tecnologías”, lo importante entonces “es no ir desordenados y trabajar en los conceptos básicos”. La presidenta de Casl d’Abi, Ilaria Dalla Riva explica que “para dar respuestas, existen dos herramientas. La primera es el contrato nacional, lo que llamamos “marco”, y es el lugar donde debemos encontrar respuestas comunes a problemas comunes. Para luego declinar las especificaciones en un segundo nivel”. El ejemplo de lo que podría pasar viene del trabajo ágil. “En el primer nivel rechazamos las reglas comunes, no dejamos que el Salvaje Oeste se creara a sí mismo. Esto no impidió que en el segundo nivel se rechazaran las necesidades de los planes industriales.
Las negociaciones en curso en Abi dentro de la sala de control digital han entrado en el debate sobre las obras. En este sentido, Roberto Cascella, director de Recursos Humanos y Cultura de Intesa Sanpaolo, afirma que “estamos trabajando para identificar una síntesis en un sector formado por bancos muy diferentes. Esta heterogeneidad representa una riqueza, pero hace más complejo el camino hacia una posición común. Como grupo, seguiremos aportando nuestra contribución para fomentar un debate constructivo y también lograr la renovación del nuevo contrato. Intesa Sanpaolo desempeña su papel de precursor del cambio”. Para el contrato bancario, la llegada de la inteligencia artificial marcará el momento de un cupón de gran impacto. Roberto Speziotto, responsable de recursos humanos del Banco Bpm, recuerda que “ya en 1999, cuando nació We Bank, nuestro banco digital, el contrato no era antiguo, más aún las identidades corporativas. En futuras negociaciones, Andrea Merenda, responsable de recursos humanos de Bper, está convencido: “seguramente llegaremos al fracaso, gracias a las virtuosas relaciones laborales del sector”. Sin embargo, cuando hablamos de inteligencia artificial, me gustaría decir que además de hablar de riesgos, también debemos hablar de oportunidades. En Bper los creamos con nuestra Academia y con formación, con un curso específico también sobre IA”. Sobre la formación, Fiorella Ferri, responsable de la oficina principal de capital humano de Banca MPS, afirma que “a veces el pasado contiene huellas del futuro. Pienso, por ejemplo, que los interlocutores sociales fueron previsores al planificar, ya en 1999, trayectorias profesionales que siguen siendo tan importantes hoy en día para ofrecer a los jóvenes una perspectiva de crecimiento y hacer así que trabajar en un banco sea siempre atractivo”. Además, como señala Géraldine Conti, directora de recursos humanos y compromiso de Bnl Bnp Paribas, “los bancos se están convirtiendo en ecosistemas de habilidades, tecnologías y asociaciones. El verdadero desafío no es sólo innovar, sino gobernar el cambio: invertir en empleabilidad, escucha y cultura para seguir creando valor para la economía real”. Matteo Bianchi, director de gobernanza de Crédit Agricole Italia, habla de los esfuerzos del grupo “en las academias internas y en colaboración con las universidades, para garantizar que las nuevas competencias se difundan a todos los niveles, sin dejar a nadie atrás. La IA es un acelerador al servicio de colegas y clientes, no un sustituto.