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Milán, 1 de abril (askanews) – El subsecretario estadounidense de Economía, Jacob Helberg, que está en una gira europea que incluye Francia, el Reino Unido y Bruselas, no ahorra fuertes críticas a las normas europeas acusadas de asfixiar la economía europea y las relaciones transatlánticas. Empezando por la Digital Markets Act (DMA), la regulación europea sobre los mercados digitales, creada para luchar contra los abusos de posición dominante antes de que se produzcan y acusada por Helberg de “apuntar y castigar directamente a las empresas estadounidenses”. Helberg, que creció en Francia y es nieto de dos sobrevivientes del Holocausto, habló en una sesión informativa en línea con periodistas antes de pronunciar un discurso ante el Fondo Marshall Alemán y trazó una distinción entre política y economía. Por un lado, las normas de la UE socavarían la libertad de expresión – según él – y por otro, “sofocarían” las inversiones y el crecimiento, con lo que Europa perdería parte del PIB mundial año tras año.

“Estas regulaciones han tenido un enorme desincentivo para la inversión privada en Europa. Gran parte del capital privado que de otro modo se habría invertido en Europa no se ha invertido”, dijo Helberg, señalando una arquitectura burocrática heredada del mercado común del carbón y el acero que ahora está “literalmente estrangulada”.

En palabras de Helberg, es también una alusión a su historia personal: “Europa fue la cuna de la primera revolución industrial. Y la administración Trump tiene serias preocupaciones sobre la sostenibilidad de la primacía tecnológica de Europa. Mi madre trabajó en la Comisión Europea aquí en Bruselas”.

Al mismo tiempo, la decisión sobre si la UE se unirá a Pax Silica –la iniciativa emblemática del Departamento de Estado sobre inteligencia artificial y seguridad de la cadena de suministro– llega en un momento delicado en las relaciones transatlánticas, mientras Bruselas reflexiona sobre la cercanía de sus vínculos con Estados Unidos en tecnologías sensibles, incluidos los chips, y se prepara para presentar un plan en mayo para reducir las dependencias. Según Helberg, si el siglo XX se basó en el petróleo y el acero, el siglo XXI se basa en la potencia informática y los minerales que la impulsan. De ahí la necesidad, según Helberg, de una alineación de socios que están construyendo el ecosistema de inteligencia artificial del mañana, desde la energía y los minerales críticos hasta la fabricación y los modelos de alta gama. Y el club, evidentemente, tendrá que contrarrestar la dominación china.

También se critica duramente el centralismo europeo: la Comisión quita poder a los gobiernos nacionales, afirma Helberg, y castiga a las empresas estadounidenses con multas, pero “quienes realmente pagan el precio son los ciudadanos europeos”, subraya el subsecretario. En un período complicado para las relaciones transatlánticas –marcado por desacuerdos sobre el comercio y la regulación– Helberg advierte: Europa está arriesgando su periferia económica e histórica.

“Europa debe alejarse cada vez más de la periferia de la economía global y, en última instancia, de la periferia de la historia”, concluyó, citando el deseo de Estados Unidos de una Europa fuerte, como esperaba el Secretario de Estado Marco Rubio en Munich.

Imágenes: Fondo Marshall Alemán de los Estados Unidos, askanews, archivos

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