El Tribunal Administrativo Regional (TAR) de Toscana ha confirmado la decisión por la que el Ayuntamiento de Florencia decidió en noviembre pasado eliminar los servicios compartidos de patinetes eléctricos, es decir, el alquiler, a partir del 1 de abril de 2026.
El TAR se pronunció tras un recurso presentado por Bird, empresa especializada en micromovilidad, que solicitaba la suspensión cautelar de la resolución. El TAR rechazó esta solicitud pero aún no se ha pronunciado sobre el fondo de la resolución.
En noviembre, el municipio anunció que había decidido suspender el servicio por dos motivos. En primer lugar, la evolución de la normativa nacional, que introdujo la obligación de llevar casco y equipar los scooters con matrícula y seguro. A esto se suma la forma no siempre eficiente y virtuosa de utilizar los servicios: en casi todas las ciudades, los scooters son utilizados a menudo sin respetar el código de circulación, por dos personas al mismo tiempo, y a menudo son abandonados dondequiera que estén.
Florencia será la primera ciudad italiana en abandonar el servicio de scooter compartido, pero en Europa París ya lo hizo en 2023 y Madrid en 2024.