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En vísperas del fin de la campaña del referéndum, Alfredo Mantovano se encuentra encarnando el sí del gobierno a las reformas, superando su habitual reserva. No hay lugar para un perfil bajo mientras la primera ministra Giorgia Meloni está atrapada en la guerra con Irán. El subsecretario de la Presidencia del Consejo explica los motivos de la separación de carreras en la entrevista a Gino Zavalani, director editorial de Esperia, publicada hoy en las redes sociales del Comité Sì Riforma. Estamos en la carrera final, la votación se realizará el domingo y el lunes, pero ciertamente “no sobre el gobierno Meloni”, repite Mantovano.

Para el subsecretario de la Fdi, es necesario examinar los méritos de la reforma, conclusión necesaria de un camino de 40 años, para garantizar el tercer juez imparcial mencionado en la Constitución. Mantovano insiste en la necesidad de luchar contra la degeneración de las corrientes, “que se convierten en centros de reparto de poder y lugares donde se deciden carreras, puestos directivos e incluso una cierta influencia en los procedimientos disciplinarios”. Todo se traduce en “un perjuicio sobre todo para los magistrados capaces, competentes y diligentes que deciden libremente no afiliarse a ninguna corriente y son sistemáticamente superados por sus militantes, un perjuicio para los ciudadanos que se encuentran enfrentados, en puestos significativos, a quienes son miembros de corrientes, con una calidad diferente de administración de justicia”.

Mantovano fue juez durante años antes de dedicarse a la política y cuenta sus experiencias personales. Lo hace defendiendo el sorteo de los miembros del CSM. “No es un desconocido para el sistema judicial. Como juez profesional, formé parte de los tribunales de lo penal, que imponen las penas más severas por los delitos más graves y están compuestos por 2 jueces profesionales y 6 jueces populares, elegidos por sorteo. El Tribunal de Ministros también se constituye por sorteo entre todos los jueces.” En respuesta a Zavalani, Mantovano también anticipa cómo funcionará el nuevo sistema para el CSM: se confirmará la norma de la Ley Cartabia según la cual “sólo podrán formar parte del Consejo quienes tengan al menos 12 años de experiencia judicial y no creo que haya una falta absoluta de experiencia, como dicen los opositores a la reforma, y ​​agregaremos otros filtros, como la ausencia de prejuicios penales y disciplinarios”. Para el sorteo laico, el subsecretario recuerda que hoy los partidos indican 10 nombres y el parlamento “los vota en bloque”. La ley que aplica la reforma prevería, sin embargo, “una lista mucho más larga acordada entre los partidos, que tendrán interés en indicar no emanaciones directas sino personas capaces y autorizadas, con menos vínculo con el partido que las expresó”.

Para el subsecretario, la separación de carreras “es necesaria porque el sistema judicial es como un palacio y no voy a vivir en un edificio del que todavía sobresalen las rejas de hormigón armado, aunque se hayan construido los pisos inferiores: con Cartabia se ha avanzado, pero hay que completar la reforma”.

El inédito Amarcord de Mantovano aparece también en corriere.it en duelo con Enrico Grosso, presidente del Comité del No. Dice sentirse “avergonzado de formar parte de una orden que, por su negligencia, deja en prisión a personas inocentes durante meses”.

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