En las elecciones parlamentarias húngaras, el partido Fidesz de Orban podría perder el poder después de 16 años. El gobierno estadounidense no oculta que quiere impedir todo esto. Ahora el vicepresidente estadounidense Vance ha anunciado una visita a Budapest.
En Hungría están en marcha los preparativos para la visita del vicepresidente estadounidense, JD Vance. El segundo de Donald Trump llegará el martes a la capital, Budapest, y permanecerá allí hasta el miércoles, informó la Casa Blanca.
Está prevista una reunión con el primer ministro Viktor Orban. JD Vance quiere dar un discurso sobre la “rica asociación” entre Estados Unidos y Hungría.
“Su éxito es nuestro éxito”
La visita es especialmente explosiva porque unos días después, el 12 de abril, se celebrarán elecciones parlamentarias en Hungría. El primer ministro Viktor Orban, en el poder desde 2010, lucha por la reelección. En las encuestas está detrás del líder de la oposición Peter Magyar.
Por ello, los observadores ven la visita de Washington como una ayuda para la campaña electoral. Orban mantiene desde hace tiempo buenas relaciones con Trump y comparte muchas de sus opiniones políticas. Visitó varias veces al presidente de los Estados Unidos en su residencia de Mar-a-Lago en Florida.
En febrero, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, viajó a Budapest y apoyó abiertamente a Orban: “Puedo decirles con confianza que el presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito, porque su éxito es nuestro éxito”, dijo Rubio en una conferencia de prensa conjunta con Orban.
Consejo de Europa: los sediciosos propaganda
Mientras tanto, el Consejo de Europa expresó grandes dudas sobre un proceso electoral democrático en Hungría. Una delegación de observadores viajó a Budapest para una visita de dos días. El jefe de la delegación española, Pablo Hispán, explicó a continuación que la cuestión es si el país “sigue siendo una democracia en funcionamiento o un Estado controlado por un partido”.
Muchas de las personas con las que hablamos enfatizaron que el clima es tóxico, dijo Hispán. Da la impresión “de que la cuestión no es sólo quién obtiene el mayor número de votos, sino también si la competencia democrática sigue siendo verdaderamente abierta, pluralista y justa”.
En los debates se criticó especialmente la confusión de las fronteras entre Estado y partido, el uso masivo de todos los recursos estatales en beneficio de un partido y la propaganda sediciosa.
El jefe de la delegación de observadores destacó que les preocupa especialmente la publicidad electoral engañosa, incluida la propaganda contra Ucrania y contra la UE. La “retórica torpe de guerra o paz” tiene como objetivo estigmatizar a los oponentes en lugar de permitir una toma de decisiones democrática informada. También hay graves acusaciones de compra de votantes e intimidación de votantes.