“Una ciudad simbólica” de estas elecciones municipales. Así se habla de Marsella estos días en el Encuentro Nacional. Porque la segunda ciudad de Francia, si bien ha evitado durante mucho tiempo el voto frontista, hoy parece abrirle sus puertas.
Por tanto, no es de extrañar que Marine Le Pen llegue allí. Mientras su proceso de apelación contra los asistentes parlamentarios del Frente Nacional comenzaba esta semana, el jefe de diputados de la RN se dirigió este viernes hacia el sur, en ocasión del testamento del diputado Franck Allisio. Este último está contento con el foco de atención: ¿un impulso? – lo que le ofrece la llegada del “jefe”.