El domingo 21 de diciembre, Emmanuel Macron inició la construcción del futuro portaaviones francés destinado a sustituir al Carlos de Gaulle y que se espera que entre en servicio en 2038. “De conformidad con las dos últimas leyes de planificación militar, y después de una consideración exhaustiva y cuidadosa, he decidido proporcionar a Francia un nuevo portaaviones”anunció el jefe de Estado francés durante la Navidad con las tropas en Abu Dabi. “La decisión de lanzar este amplio programa se tomó esta semana”añadió.
Se esperaba con impaciencia el anuncio del inicio oficial de la construcción, a pesar del estancamiento presupuestario en el que se encuentra el gobierno, ya que el muro de inversiones necesarias y las amenazas en evolución ejercen presión sobre el proyecto.
Este lanzamiento permitirá concluir todos los contratos necesarios para la realización del proyecto, según constata en el Elíseo, según la Agence-France Presse. “Garantizaré este compromiso” hacia los 800 proveedores responsables del proyecto, subrayó Emmanuel Macron, precisando que irá al lugar de la construcción en febrero de 2026.
“Este nuevo portaaviones será un ejemplo del poder de nuestra nación, del poder de la industria y la tecnología, del poder al servicio de la libertad en los mares y en las mareas de los tiempos”insistió.
La puesta en funcionamiento del portaaviones de nueva generación está prevista para 2038, afirmó la ministra de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, en una publicación en X.
El riesgo de un “shock en tres o cuatro años” contra Rusia
También propulsado por energía nuclear, el nuevo portaaviones será mucho más grande que el actual. Pesará casi 80.000 toneladas para una longitud de aproximadamente 310 metros, frente a las 42.000 toneladas para 261 metros del Carlos de Gaulle. Con una tripulación de 2.000 marineros, podrá transportar 30 aviones de combate.
El riesgo de un “Conmoción en tres, cuatro años” Tratar con Rusia, mencionado por los ejércitos, genera temores de que los presupuestos se desvíen hacia prioridades más urgentes. Los recientes comentarios del Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Fabien Mandon, al considerar que “No se puede simplemente reproducir un instrumento diseñado a mediados del siglo pasado”También parecen cuestionar el concepto de portaaviones.
El general destacó especialmente la “necesita estar en el mar” del edificio y su capacidad portante “drones de todo tipo”. Un solo edificio, en este caso el Carlos de Gaulleestá disponible el 65 por ciento del tiempo, según la Marina. Un retraso en la construcción y, por tanto, en la entrada en servicio de su sucesor, dejaría a la Armada sin portaaviones.
Un estudio realizado con motivo de la próxima gran parada técnica de Carlos de Gaulle permitirá decir, en 2029, si el edificio podrá ampliarse durante algunos años más allá de 2038, en función del estado de las salas de calderas nucleares y de su estructura.