El Jefe de Estado abrió un nuevo ciclo de debates sobre el futuro institucional de Nueva Caledonia, en el que los canacos y el Frente Socialista de Liberación Nacional no quisieron participar.
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Emmanuel Macron abrió una nueva ronda de debates sobre el futuro institucional de Nueva Caledonia el viernes 16 de enero, afirmando que quiere avanzar “sin fuerzas pero sin parálisis”a pesar de la ausencia del principal movimiento independentista, el Frente Kanaco y Socialista de Liberación Nacional (FLNKS). “El Estado desea seguir avanzando hacia la estabilización de las instituciones de Nueva Caledonia en un diálogo respetuoso de todos”declaró el Presidente de la República, abriendo esta reunión en el Elíseo con todas las fuerzas políticas del archipiélago, a excepción del FLNKS, que se negó a ir a París. “Lamento que uno de los miembros no haya querido responder a nuestra invitación, pero respeto las elecciones de todos y espero que podamos encontrar un camino para el futuro que dé espacio a todos”.añadió, saludando “coraje” delegaciones presentes que, según él, “Se arriesgó” venir a negociar.
El FLNKS rechaza estos debates dedicados al Acuerdo de Bougival, firmado el 12 de julio de 2025 entre el Estado, separatistas y no independentistas. Este texto prevé específicamente la creación de un Estado de Caledonia dentro de la República, con nacionalidad propia y potencial reconocimiento internacional. Pero no abre la perspectiva de una soberanía plena para Nueva Caledonia, lo que ha llevado a su rechazo categórico por parte del movimiento independentista.
Según Emmanuel Macron, el objetivo de esta reunión “no se empieza de cero” Pero “para dar una aclaración”. “Hoy es un hito que apunta a abrir nuevas perspectivas políticas, un deseo de aclarar lo que hay que aclarar”dijo. La reunión fue convocada a mediados de diciembre, cuando la aplicación del Acuerdo de Bougival encontraba numerosas reservas y varios grupos independentistas creían que era necesario modificarlo. Las discusiones, que concluirán el lunes, se producen en un momento en que el archipiélago atraviesa una profunda crisis económica y social tras la violencia de mayo de 2024.