Si los alrededores del mercado cubierto y de la plaza Clemenceau siguen siendo el corazón de los viajes a Biarritz, hay que alejarse un poco para comer algo más digerible (y a menudo también para pagar la cuenta).
El Bistrot du Haou
En este bonito bistró que ha escapado de la fiebre inflacionaria del centro de la ciudad, la especialidad del día cuesta 14,50 euros, sea cual sea la temporada. El chef Julien Germain crea platos con una doble base: una emulsión de ajos confitados esconde los calamares, que a su vez esconde unas judías de Tarbes ricas en aromas (aceite de oliva, ajo, tomillo, etc.). Las guarniciones y los condimentos también están elaborados con mucho mimo: un poco de puré de zanahoria acompañado de dorada, brotes de acedera, mayonesa con sabor a puerro… Las papilas gustativas acaban felizmente patas arriba.
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