El número de muertos en Chile aumenta después de tres días de lo que las autoridades han calificado de “mega incendio”. La región Centro-Sur está envuelta en llamas desde el sábado 17 de enero, cuando estallaron varios focos que hasta el momento han causado al menos 20 muertos, según el Ministerio del Interior. Las llamas han devorado más de 42.000 hectáreas en las regiones de Biobío, Ñuble y Araucanía, a varios cientos de kilómetros al sur de Santiago.
Vientos que soplan a más de 70 kilómetros por hora y temperaturas superiores a los 30°C, inusuales en la región, han abierto la puerta a esta nueva catástrofe que ya ha desplazado a más de 50.000 personas.
Particularmente afectadas fueron la ciudad portuaria de Lirquén y la ciudad costera de Penco, ubicada al norte de Concepción, capital de la región del Biobío.
Casi 4.000 bomberos movilizados
El lunes, cuando las condiciones climáticas mejoraron, el presidente chileno Gabriel Boric (izquierda) visitó el lugar. “Hemos logrado controlar o contener algunos de los incendios. Algunos, sin embargo, siguen muy activos y se están combatiendo intensamente”.declaró, subrayando que la aparición de nuevos focos en la Araucanía implica una reorganización de los servicios de emergencia y fuerzas de seguridad desplegados en el territorio. Se movilizaron casi 4.000 bomberos, asistidos por el ejército y la gendarmería.
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