Hacía hermoso y cálido en Córcega este sábado 15 de noviembre. En las calles de Ajaccio y Bastia, 2.000 personas según la policía, 3.000 según los organizadores, marcharon detrás de la pancarta “¡Asesinos, mafiosos, fuera!”. (¡Asesinos, mafiosos, fuera!) en el llamamiento de la coordinación que reúne a dos colectivos antimafia, asociaciones, el sindicato agrícola de via Campagnola y en presencia de diversas personalidades políticas.
Para una población de 355.000 habitantes, la cifra parece baja. Pero supera a la de la manifestación del 8 de marzo en Ajaccio, el día después del asesinato de Chloé Aldovrandi, de 18 años, asesinada por error. “Es sólo un paso” insiste Jean-Toussaint Plasenzotti, del colectivo Massimiu Susini, que lleva el nombre de su sobrino, asesinado en 2019 en Cargèse.
Hoy, en Ajaccio, detrás de la pancarta “Pierre Alessandri”, ardiente defensor de las tierras agrícolas