Daniele Capezzone
En la supuesta (e inexistente) “TeleMeloni”, donde los comunistas y los que odian el centro-derecha están todavía más extendidos que antes, y donde los votos liberales para reequilibrar un poco la situación se pueden contar con unos pocos dedos de una mano (pero de una persona muy discapacitada), Sigfrido Ranucci puede fácilmente seguir siendo un fenómeno.
El biconsultor Bellavia (su asesor y asesor de varios fiscales) vuelve a proponer felizmente y concluye el programa afirmando que los periódicos del grupo Angelucci y el senador Gasparri han abierto una campaña para acusar a Report del expediente. Al fondo aparecen una portada y otro reportaje de Tempo, una foto de nuestro redactor jefe y la del senador Gasparri.
Dado que Ranucci es una persona inteligente y astuta, no puede pretender no haber comprendido los términos de la pregunta. Y es hora de que él y otros respondan algunas preguntas fundamentales, que ya hemos planteado y que repetiré a continuación.
1. El Doctor Bellavia ha sido y es consultor de numerosos fiscales. ¿Tenía documentos clasificados? ¿De qué (y de quién) se trata?
2. Al mismo tiempo, la Dra. Bellavia fue y es consultora del informe del programa. Directa o indirectamente, ¿Bellavia puso a disposición del programa material sensible y confidencial?
3. ¿Hubo un vínculo anormal entre las investigaciones judiciales y las investigaciones televisivas?
4. ¿En qué medida existían expedientes y expedientes de personajes políticos y no políticos, así como de personas que no estaban bajo investigación?
5. ¿Qué equipo robó de Bellavia un ex empleado?
6. ¿Cómo argumentan algunos (aparentemente el propio facilitador del informe Sigfrido Ranucci) que el material robado no es sensible ni relevante?
7. ¿Existe un “mercado” para información sensible sobre personas políticamente expuestas y miembros de la comunidad empresarial?
8. ¿Cómo se concilia todo esto con la normativa vigente y el sacrosanto derecho a la privacidad?
9. ¿Existe o no riesgo de “rastreo”, es decir, de que, una vez fijados determinados objetivos, se recopilen elementos que puedan desencadenar una investigación judicial, o perjudicar indirectamente a personas, o “honrarlas” en la prensa, o en todo caso mantenerlas objetivamente a punta de pistola?
10. Imagínese lo que hubiera pasado si las víctimas de esta operación hubieran sido los líderes de la izquierda, con la participación de un periódico o emisora de “derecha”.
Ya estaríamos hablando de una nueva P2, de un plan subversivo, de un envenenamiento de la vida democrática nacional. Y esta vez intentan silbar y distraer a los italianos.
Preguntar es legítimo, responder es cortés.