El sorteo de la undécima Copa del Mundo de Rugby, prevista del 1 de octubre al 13 de noviembre de 2027 en Australia, tuvo lugar el miércoles 3 de diciembre en Sydney. Con plazos renovados (y esperados), tras las polémicas perfectamente fundadas tras el sorteo de la edición anterior: se realizó en diciembre de 2020 sobre la base de una clasificación establecida en 2019, para una competición organizada casi tres años después en Francia. Resultado de la competición: en septiembre de 2023, muchas de las naciones participantes ya no tenían el mismo nivel, lo que, de hecho, provocó grupos desequilibrados y desvirtuó en parte el evento.
Consciente de la aberración, World Rugby, el organismo que rige el rugby mundial, había prometido sacar las consecuencias. Lo que ahora ha hecho determinando las gallinas “sólo” con dos años (veintitrés meses, para ser exactos) de antelación. Esta vez están invitados 24 equipos, divididos en seis grupos de cuatro, frente a veinte, divididos en cuatro grupos de cinco, en 2023. La clasificación de cada miniliga dará lugar a una clasificación eliminatoria, a partir de los octavos de final.
Dieciséis naciones entrarán en la primera fase: los dos primeros de cada grupo más los cuatro mejores terceros clasificados. Así formulada, Francia, como los demás grandes nombres (Sudáfrica, Nueva Zelanda, Irlanda, etc.), no tiene nada de qué preocuparse inicialmente, ya que la diferencia de nivel con los equipos “pequeños” sigue siendo inmensa.