“Una cuarta parte de la población vive en un municipio donde los tratamientos con pesticidas han aumentado en los últimos cinco años”, señala en particular el informe de la asociación Terre de Liens publicado el martes y que Franceinfo y France Inter pudieron consultar.
Publicado
Actualizado
Tiempo de lectura: 2 minutos
Siete de cada diez empresas francesas se consideran intensivas y orientadas a la internacionalización, según un informe de la asociación Terre de Liens publicado el martes 17 de febrero y que Franceinfo y France Inter pudieron consultar. denuncia Terre de Liens, un movimiento ciudadano que lucha por la preservación de las tierras agrícolas y el asentamiento de los agricultores frente a la agroindustria “una agroindustria que monopoliza la tierra tanto como las políticas agrícolas”.
Según este informe, de las 400.000 empresas agrícolas francesas, el 70% vende exclusivamente en el sector largo, principalmente para el comercio internacional. “Estas son granjas que continúan usando pesticidas, fertilizantes químicos y que venden sus productos a operadores para su procesamiento o exportación”. explica Coline Sovran, portavoz de Terre de Liens.
Según la asociación, estas empresas agroalimentarias ofrecen oportunidades a los agricultores, pero conducen a territorios hiperespecializados. Hay zonas de grandes cultivos en la cuenca de París, en Alta Francia, en Alta Normandía y en la antigua región de Champaña-Ardenas, de cría especializada (cerdos, aves de corral, ganado lechero) en el Oeste e incluso de ganado vacuno y lechero en el Macizo Central. La consecuencia es esta “La mitad de los departamentos franceses tienen un déficit en la capacidad de procesamiento de alimentos en comparación con el consumo de su población, incluso si tienen suficiente tierra para alimentar a sus habitantes”advierte la asociación.
Este “excesiva especialización” territorios “condena a la población local a un medio ambiente contaminado”, preocupa a Terre de Liens, que está convencido de ello “Cuanto más concentrada está una actividad agrícola, mayor es la presión que ejerce sobre el suelo, el agua y los ecosistemas”. “Una cuarta parte de la población vive en un municipio donde los tratamientos con pesticidas han aumentado en los últimos cinco años”, detecta la relación.
La asociación denuncia también el control de los grupos agroindustriales sobre los comedores escolares y, por tanto, una “abuso de las políticas alimentarias locales” de la industria alimentaria. La ley impone una cuota de suministro del 50% de alimentos sostenibles y de calidad en los comedores escolares, con una mayor proporción de productos ecológicos. Pero pocos restaurantes colectivos lo aplican. Si la asociación saluda el patriotismo alimentario apoyado por el gobierno, nos invita a no olvidar la calidad y la forma en que producimos.
La asociación quiere creer en el peso del sector agroalimentario en las decisiones públicas “No es inevitable” y recuerde que la elección de favorecer a tal o cual productor depende directamente de las políticas locales. “La renovación masiva de cargos municipales electos en las elecciones del próximo marzo constituye en este sentido un gran momento democrático y una oportunidad para transformar nuestros sistemas alimentarios”, pregunta el movimiento ciudadano.