Las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) están intensificando los ataques en la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC). El 11 de marzo, miembros de este grupo armado, considerado uno de los más mortíferos de la región, atacaron la mina de Muchacha, provocando la muerte de al menos 19 personas, entre ellas un oficial del ejército congoleño. Varias decenas de civiles fueron tomados como rehenes antes de que el ejército congoleño expulsara a los rebeldes once días después.
La noche del 16 de marzo, otro ataque causó quince nuevas víctimas en el pueblo de Babesua, cerca de uno de los puntos de entrada a la Reserva Natural del Okapi. También se registraron otros enfrentamientos mortales en el límite oriental de esta zona protegida.
Creada en Uganda por seguidores del movimiento de predicación islámica Tabligh contra el régimen de Yoweri Museveni, las ADF se trasladaron al lado congoleño en 1995, con el apoyo de Mobutu Sese Seko, jefe de Estado de Zaire (actual República Democrática del Congo). Durante años discretos, comenzaron a atacar a civiles congoleños en 2014, cometiendo secuestros y asesinatos. En 2019, la organización reconoció y publicitó oficialmente la lealtad de las ADF al Estado Islámico (EI).
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