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En primera fila, muy cerca unos de otros, los padres y hermanas de Simón Guermonprez esperaban este momento desde aquella noche de julio de 2021 cuando se enteraron de la muerte de su hijo y su hermano. Simon acababa de completar con éxito su primer año en la facultad de medicina y habría celebrado su vigésimo cumpleaños en unos días. Esa noche celebró su éxito en el concurso con otros estudiantes.

Su cuerpo fue encontrado durante la noche en la autopista que pasa cerca de su casa, en la campiña de Mélantois, no lejos de Lille. Un Uber lo había traído de vuelta. Sabemos que se tomó una selfie en el puente de la autopista, creemos que su teléfono se cayó allí y bajó para recuperarlo. Un camión lo atropelló. Ésta es la tesis, esencialmente una suposición, a falta de cualquier otra explicación racional para esta tragedia.

Unas horas antes, Simon había participado en una velada de integración. Un grupo de segundo año había preparado las palanganas para mezclar alcohol fuerte y zumos de frutas, las jeringuillas para dar bebidas, la música para animar la velada. De este grupo, sólo tres permanecen ante el tribunal de Lille. Juliette B. es pasante en medicina general, Samuel L. está en su sexto año, Aude L. también es pasante en el hospital de Lens.

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