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Increíble pero cierto: en previsión de la manifestación nacional anunciada el 31 de enero en Turín contra la expulsión de Askatasuna, en las redes sociales circulan documentos informativos destinados a los participantes, distribuidos por un perfil que se presenta como “Primeros auxilios operativos”.

En algunas diapositivas se lee “cómo prepararse para la plaza” con la invitación “ayúdate siempre a ti mismo y a los demás” y “prepara tú mismo un botiquín médico personal”, porque “así ayudarás a los sanitarios antidisturbios y al resto de manifestantes que se encuentran en la plaza”. Es obvio que habrá enfrentamientos y lesiones, por eso es mejor prepararse para lo peor.

Entre las indicaciones también aparecen algunos consejos como estos: “lleva agua, azúcar y comida para recuperarte, disuelve el Maalox o enjuágate los ojos”. A los que salen a la calle se les recuerda que “las protestas duran muchas horas y pueden resultar agotadoras”.

En otra diapositiva leéis más consejos sobre qué llevar: “Antiácido (p. ej. Maalox): líquido o polvo disuelto en agua”, así como “mascarilla ffp2/ffp3 y gafas para hacer frente a los gases lacrimógenos”, con la indicación “protege tus ojos, nariz y boca, respira lentamente, una vez seguro, utiliza Maalox para las vías respiratorias y enjuágate bien los ojos”. También se menciona “gasas y vendajes”, con el consejo “en caso de lesiones por caídas o golpes, enjuagar siempre la herida, cubrir y asegurar todo con gasas o vendajes autoadhesivos”, y “hielo seco o spray de hielo”, precisando que “en caso de golpes, utilizar siempre spray de hielo alejado de la piel (puede provocar quemaduras por frío), utilizar hielo seco si también hay una herida abierta”. Los documentos hacen referencia a un contexto cuadrado que puede generar tensiones e intervenciones en el orden público.

No hay duda al respecto, nada se deja al azar. Pensamos en todo para evitar lo peor.

La propiedad ya no forma parte del patrimonio común de Turín: lo que está cambiando

Mientras tanto, el inmueble situado en Corso Regina Margherita 47 en Turín, que albergaba el antiguo centro social Askatasuna, ha sido eliminado de la lista de bienes comunes. Así lo oficializó una resolución de la teniente de alcalde encargada de Patrimonio, Michela Favaro, aprobada el otro día por el Ayuntamiento y que, sobre la base de la regulación de los bienes comunes, aplica la confiscación del acuerdo de colaboración que se produjo el 18 de diciembre, día de la operación de policía judicial que supuso la expulsión de la estructura. Citando la normativa, la resolución recuerda los principios fundamentales para que un bien sea común, la accesibilidad, la atención compartida y la participación en los procesos de toma de decisiones, y para que un bien sea reconocido como común por iniciativa de los sujetos cívicos o a petición de la administración. El documento traza así el recorrido desde el convenio de colaboración del inmueble hasta el operativo policial, con el despeje y posterior tapiamiento de los accesos. Por tanto, la resolución destaca que la situación actual ha eliminado las condiciones que permitían su uso como bien común.

Por este motivo, el inmueble, propiedad del Ayuntamiento, ya no figura en la lista de bienes comunes “dejándose cualquier decisión sobre el destino concreto del inmueble a valoraciones posteriores por parte de la administración, que en todo caso deberán definirse en el marco de funciones de importancia pública e interés del territorio”. Un tema, el de la finalidad social del distrito y de la ciudad, retomado varias veces por el propio alcalde Stefano Lo Russo.

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