La parábola humana y empresarial de Angelo Stoppani, conocido por todos como “Mr. Angelo”, que marcó la historia de Peck, la delicatessen más importante de Milán, está en el centro del volumen “Un ángel en Bellavista”, en el que Paolo Marchi – periodista gastronómico y enológico y fundador de Identità Golose – reconstruye la historia de un hombre y una familia capaces de transformar una idea en una marca emblemática de la gastronomía italiana. Una historia que forma parte de los proyectos.
Número especial de las ediciones Rrose Sélavy y que está a la venta en las mejores librerías y en la tienda online de la editorial desde el 27 de noviembre (130 páginas, 19,50 €).
El viaje comienza desde lejos: desde la campiña de Brescia, donde Stoppani dio sus primeros pasos, hasta su llegada a Milán, cuando la intuición comercial se transformó en proyecto y luego en negocio. Las primeras tiendas abiertas en la ciudad representan el inicio de una construcción que, con el tiempo, convergerá hacia una única realidad: Peck. De 1970 a 2013, año de la venta de la marca al grupo Marzotto, la familia Stoppani apoyó la expansión de la marca con total dedicación.
No sólo consolidar su reputación, sino ampliar su horizonte: nació un comerciante de vinos con miles de referencias y, entre 2001 y 2007, un restaurante dirigido por Carlo Cracco, signo de una visión que va más allá de la simple idea de una tienda de gastronomía de alta gama.
El libro lo presenta Carlo Cracco, quien recuerda a Stoppani, fallecido en 2024, “la gran y rara visión de su mundo”: no se trataba sólo de ofrecer los mejores productos, escribe, sino de construir un sistema capaz de garantizar “el mejor servicio imaginable”. Al final llega el epílogo de Leone Marzotto, que se centra en la complejidad de la figura de Angelo, síntesis de conocimiento, saber hacer, saber comunicar y saber gestionar: los motores de una pasión que ha hecho de Peck un lugar de devoción para los milaneses, los italianos y más allá.
Entre fotografías, documentos de época y recetas que con el tiempo se han convertido en objetos de culto, “Un ángel en Bellavista” ofrece no sólo la crónica de una vida construida a base de disciplina, intuiciones y mucho trabajo (“Todos reconocían a Angelo como líder”, recuerda Marchi), sino también una muestra de una Italia que supo crecer con tenacidad, hasta que Stoppani recibió el título de Cavaliere del Lavoro en 2003 de manos del entonces presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi. Una historia que se convierte, casi con naturalidad, en un ejemplo de gentil ambición y pragmatismo visionario.
Con este volumen, Rrose Sélavy continúa su línea editorial dedicada a Proyectos Especiales, investigando biografías, memorias, lenguajes e imaginaciones capaces de añadir capas inesperadas a su catálogo. Marchi, nacido en 1955, todavía milanés, acompaña la historia con su habitual lucidez. Fundador de Identità Golose en 2004, rostro de la sección “World Masterpieces in Cuisine” de Striscia la Notizia desde 2019, también aporta al libro el
Su familiaridad personal con el mundo gastronómico, este ojo entrenado para leer las historias detrás de las marcas. Y, quizás, también, un poco de esa ironía de quien quería tocar el saxofón, pero acaba describiendo la música de las cocinas italianas.