aux-etats-unis-les-supporters-de-donald-trump-sont-divises-quant-a-la-guerre-au-moyen-orient-cette-m.avif

Detrás de la guerra en Oriente Medio hay otra, más moderada pero igualmente decisiva. Se trata de los dos presuntos herederos de Donald Trump, JD Vance y Marco Rubio, que, desde el lanzamiento de la Operación Furia Épica el sábado 28 de febrero, han mostrado actitudes diametralmente opuestas. Cuando el vicepresidente, un ex soldado que sirvió en Irak, observa una discreción muy calculada, el Secretario de Estado lucha por justificar la entrada de su país en la guerra.

A través de ellos se pone de manifiesto la eterna división entre las dos corrientes del Partido Republicano, que también se ha convertido en una línea divisoria dentro del ámbito maga. JD Vance encarna así la corriente aislacionista, más preocupada por los asuntos internos que por los asuntos mundiales, mientras que el jefe de la diplomacia asume plenamente un intervencionismo que Trump había prometido no aplicar.

Esta oposición de estilos y principios ya parece configurar el futuro duelo de las primarias del Gran Viejo Partido para las elecciones presidenciales de 2028. La carrera por la sucesión está en marchaanaliza el politólogo Donald Kettl, exdecano de la escuela de políticas públicas de la Universidad de Maryland.JD Vance se encuentra en una situación difícil. Oscila entre su papel de seguidor fiel y el de figura en ascenso. » El ex senador de Ohio, que el sábado 7 de marzo no dudó en criticar las aventuras militares de sus oponentes demócratas, se ve obligado a legitimar la guerra.

Referencia

About The Author