Desde sistemas de escape ilegales hasta arriesgadas mejoras de rendimiento: de lo que se quejó la policía en la inauguración de la temporada de tuning en Stuttgart.
En el tradicional inicio de la temporada de tuning, la policía de Stuttgart incautó y remolcó seis vehículos en el llamado “Viernes de Coches”. De los 96 vehículos inspeccionados, 53 resultaron defectuosos, dijeron las autoridades. Los defectos identificados abarcaron desde combinaciones de ruedas y neumáticos no registradas hasta modificaciones no autorizadas en el sistema de escape y aumentos ilegales de rendimiento.
La licencia de circulación de ocho vehículos caducó inmediatamente debido a graves manipulaciones técnicas.
“Nuestro objetivo no es acosar a los aficionados a los coches, sino luchar constantemente contra los peligros del tráfico”, afirma el director de operaciones, Dimitrios Bastounis. En las calles de Stuttgart no tienen cabida las reformas ilegales y el ruido excesivo: una falta de atención técnica podría tener consecuencias fatales en casos concretos.
Se han anunciado controles
El aumento de los cheques había sido anunciado previamente. Según el Ministerio del Interior, esta es la quinta vez que el estado federado de Baden-Württemberg participa en una operación de control nacional el Viernes Santo.
“En el ámbito del tuning y los poses, el Viernes Santo se ha consolidado como un comienzo de temporada desafortunado”, afirmó el ministro del Interior, Thomas Strobl (CDU). Según los datos, entre 2022 y 2025 se confirmaron más de 350 violaciones.
dpa