DGX3YDWTA5FGVM2XYQKNFT5JVI.jpg

El lunes se adoptó en la Asamblea Nacional una enmienda de la Agrupación Nacional para endurecer drásticamente las penas por fraude a la seguridad social, con el apoyo de algunos diputados de derecha y macronistas.

Apoyado por el diputado RN David Magnier, fue adoptado con 27 votos a favor y 24 en contra, en contra de la opinión del Gobierno y del ponente del texto Patrick Hetzel (LR), en el marco del examen del proyecto de ley contra el fraude social y fiscal. La votación de todo el texto está prevista para el miércoles.

VideoPara Bardella, impedir que Marine Le Pen se presente como candidata en 2027 “sería preocupante para la democracia”

La izquierda votó en contra de la enmienda, mientras que los grupos LR, Orizzonti y Rinascimento se dividieron entre votos en contra y a favor. Un diputado moderno también votó a favor y otro se abstuvo.

El diputado de Insoumis, Louis Boyard, se mostró indignado por una enmienda “votada por los macronistas” en “alianzas vergonzosas”. “Retirarle una prestación social a alguien significa condenarlo a la muerte social”, insistió.

Entre los fraudes en cuestión: la práctica de un trabajo oculto o la no declaración de un cambio de situación que da derecho a una prestación.

La multa triplicada por la Marina

Hasta ahora las sanciones se fijan “en función de la gravedad de los hechos”, y se limitan a cuatro veces el techo mensual de la seguridad social (4.005 euros en 2026), que sirve de referencia para el cálculo de las cotizaciones sociales. Este máximo se duplica en caso de reincidencia. La modificación adoptada por RN establece una sanción mínima “igual a tres veces las cantidades recaudadas indebidamente”, es decir, “cinco veces la cantidad en cuestión” para la primera infracción.

A partir del tercer delito se aplican “suspensiones de derechos sociales, para los particulares, y sanciones reforzadas de cierre administrativo, para las empresas”, prevé la enmienda.

Por la tarde, los diputados de izquierda propusieron una serie de enmiendas destinadas a luchar con más dureza contra el fraude fiscal, que afecta especialmente a las familias más ricas, pero sus enmiendas fueron rechazadas. Como la propuesta del grupo socialista de crear un registro de obras de arte por valor de más de 50.000 euros con el objetivo específico de evitar la evasión fiscal, que fue rechazada por estrecho margen.

“Oportunidades perdidas” y “discursos populistas”

“Es sorprendente lo que se pide a los beneficiarios de las prestaciones sociales y lo que se niega a pedir a quienes poseen obras de arte por valor de 50.000 euros”, denunció la diputada del LFI Mathilde Feld.

El socialista Laurent Baumel denunció este proyecto de ley como “una oportunidad perdida”, mientras que “está claro, hora tras hora, que la magnitud del fraude fiscal es una nariz falsa, un pretexto” con un texto “enteramente destinado a interrogar a los más pobres y precarios”.

El ministro de Acción y Cuentas Públicas, David Amiel, denunció los “discursos populistas” que equivaldrían a “hacer del fraude social un fraude muy precario”. “Esto no es cierto. El fraude social lo perpetran principalmente estafadores profesionales”, afirmó.

Referencia

About The Author