Erfan Soltani, el manifestante de 26 años detenido estos últimos días en Fardis, cerca de Teherán, durante la violenta represión de las manifestaciones contra el régimen, ha quedado en libertad bajo fianza. Su abogado lo hizo saber. En los últimos días se ha difundido la noticia, desmentida por la justicia iraní, de que el joven sería ejecutado tras ser condenado a muerte. El joven “fue puesto en libertad ayer y recibió todos sus efectos personales, incluido su teléfono móvil”, afirmó el abogado Amir Mousakhani, precisando que se pagó una fianza de unos 12.000 euros para su liberación.