Lágrimas y confeti. Dentro de la oficina de Christian Estrosi, muchos activistas y compañeros de fórmula ya estaban llorando cuando el alcalde saliente, duramente derrotado por el candidato de extrema derecha Eric Ciotti, llegó de la mano de su esposa Laura, poco antes de las 22 horas del domingo 22 de marzo. Visiblemente conmovido, aseguró a sus soldados que haber sido alcalde de Niza durante dieciocho años era “honor” de su vida. Por lo demás, “la historia juzgará”, añadió, atacando duramente a la candidata de izquierda, Juliette Chesnel-Le Roux, que rechazó su mano tendida. “El frente republicano murió esta noche en Niza”concluyó antes de anunciar que no se sentará en la oposición en el ayuntamiento y que eso importa “dar el paso atrás necesario”.
Unos minutos antes, en el puerto cerrado por cordones policiales, el vencedor subió al escenario entre aplausos y confeti lanzados por sus seguidores. “Subimos el Himalaya por la cara norte”saludó a Eric Ciotti antes de tomar juramento “La alternancia es posible en todas partes”. Su estrategia de alianza con la Agrupación Nacional (RN) resultó exitosa. Asegurándote de que quieres “Llegar a quienes votaron diferente”prometió trabajar “para la reunión” : “Niza será una ciudad fraterna y abierta”.
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