El tenso juicio que comenzó el lunes en Aix-en-Provence por un doble asesinato perpetrado en 2019 en Marsella y en el que se juzga a seis sospechosos, incluidos algunos que luego se convertirían en líderes de la mafia DZ, continúa convirtiéndose en un caos. Según nuestras informaciones, Gabriel Ory, Amine Oualane, considerados fundadores del grupo criminal ultraviolento, y Zaineddine Ahamada se negaron este viernes por la mañana a ser sacados de su celda para comparecer ante el tribunal.
Un último desafío a la justicia, en un juicio plagado de episodios seriales. Ya el jueves pasado, los abogados de los seis acusados habían abandonado los tribunales, tras las numerosas negativas del Tribunal de lo Penal de Bocas del Ródano a aplazar o suspender el proceso. A lo largo de la jornada habían reiterado solicitudes de destitución y luego suspensión debido a la ausencia de un capitán de policía que, el miércoles, abandonó el tribunal de Aix-en-Provence sin previo aviso antes de finalizar su testimonio.
Denunciando una violación del debido proceso, “una ruptura de la igualdad de armas”, los abogados aumentaron sus solicitudes para la comparecencia forzada de la policía. Tras recibir el jueves por la mañana un paro del investigador hasta el 1 de abril, el tribunal decidió aplazar la sentencia hasta el 2 de abril sobre si ordenar o no la comparecencia forzada, pero rechazó la solicitud de aplazamiento del juicio.
“Es una comedia, tenemos que acabar con esto”, denunció Zaineddine Ahamada, uno de los acusados en un palco que, privado de sus abogados, se enardeció inmediatamente.
(2/2) El “vampiro” de Amiens
“Será un juicio falso, incluso si llegamos de buena fe”, se quejó Amine Oualane, también sospechoso de ser un jefe de la mafia DZ, creyendo que al tribunal se le había “ordenado golpearnos”.
El presidente, calificándolo de “medible”, Amine Oualane alzó la voz: “Soy un ciudadano como usted, dirían que soy un perro”. “Que tengas un buen día, adiós”, dijo antes de abandonar el escenario, prometiendo no volver a aparecer hasta el 2 de abril, como sus coacusados.
Por parte de la fiscalía, los dos fiscales generales lamentaron el despido de los abogados y la negativa de comparecer del acusado, al considerarlo “perjudicial” para este último. “La defensa volverá el 2 de abril y, no tengo ninguna duda, volveremos a tener una defensa disruptiva”, vaticinó uno de ellos.
Pese a la negativa de algunos acusados a comparecer, se espera que el juicio continúe este viernes con la audiencia de testigos, entre ellos el director, ante un escenario vacío y los bancos de la defensa. Los acusados recibirán cada mañana a un alguacil que los citará a comparecer y por la tarde el secretario descenderá a las cárceles para informar sobre la audiencia del día.