Una avalancha de investigaciones muestra cuánto más claro se vuelve el pensamiento cuando caminamos, corremos o dejamos que nuestro cuerpo corra libremente. No se trata de simples “descansos”, sino de catalizadores que reajustan los pensamientos.
¿Sabes quiénes encontramos entre los más grandes pensadores-caminantes de la historia?
Filósofos griegos antiguos.
La propia escuela de Aristóteles era itinerante, es decir “a pie”: daba lecciones caminando con sus alumnos, para ayudarles a asimilar lo mejor posible los conceptos.
Cuando te sientas atrapado en una elección, muévete; podrías ayudar a que algunos pensamientos verdaderos y ocultos salgan del agujero.
Punto final: esta es una gran decisión.
Grocking es un principio del Life Design: consiste en simular una elección imaginando que ya la has hecho con el mayor realismo posible y viendo lo que sientes.
Pruebe una mini tienda de comestibles ahora: imagine que ha tomado una gran decisión sobre algo real en este momento de su vida. Estás ahí ahora.
Tómate unos minutos para imaginar esta elección: ¿qué estás haciendo, con quién estás?
¿Cómo te sientes después?
¿Más contraída y tensa, o más ligera, enérgica?
Si percibes energía, curiosidad, buena tensión, estás en un margen vital. De lo contrario, como dirían los neurocientíficos, estamos en regresión.
Parece que las actitudes más sabias en la elección surgen de la alianza entre la razón, las emociones y el cuerpo. El cuerpo es una inteligencia que habla un lenguaje sutil: sensaciones, microtensiones, caricias del vientre. El cuerpo reacciona antes que la mente. Y la mente, si es sabia, escucha.
* Socio y responsable de comunicación, Newton SpA