Barcos estadounidenses y aliados equipados con interceptores en el Mar Mediterráneo. Instalaciones de radar y sistemas de defensa en Turquíael sistema Aegis Ashore en Rumania. es parte del escudo Nacido para la defensa de Europa en caso de un posible -pero muy lejano- lanzamiento de un misil balístico por Teherántal vez apuntando a una de las bases estadounidenses en Europa. La alarma saltó tras el anuncio del intento de ataque de anoche a la base angloamericana Diego Garcíaen medio del Océano Índico, a aproximadamente 4.000 kilómetros del territorio iraní. Un intento que redefine la amenaza balística iraní, estimada hasta ahora en un límite de tres mil kilómetros.
¿Qué cambia para Europa?
Un misil balístico con un alcance confirmado de 4.500 kilómetros, si se lanza desde el extremo occidental de Irán, podría en teoría –y se aplica la condicional– alcanzar gran parte de Europa occidental y llegar al sur de Inglaterra. Aclaración necesaria: las posibilidades de impacto en suelo europeo son muy bajas, gracias precisamente a la Escudo defensivo de la OTAN.
Que protege nuestro continente con la red de sistemas antimisiles antes mencionada. Los analistas de Itamilradar señalan: para los misiles balísticos de alcance intermedio (Irbm) con trayectorias y velocidades tan altas, el escudo de la OTAN se basa sobre todo en la familia de interceptores SM-3 (Standard Missile 3).
Integrado en el sistema de combate Aegis, presente tanto en buques de guerra estadounidenses y aliados en el Mediterráneo como en instalaciones terrestres (Aegis Ashore) en Rumanía y PoloniaLos SM-3 están diseñados para atacar y destruir la amenaza externa a la atmósfera terrestre (fase de vuelo exoatmosférico) mediante impacto cinético puro, sin el uso de explosivos (tecnología hit-to-kill). Una “cúpula” a la que se suman los sistemas THAAD y Patriot PAC-3, destinados a derribar los misiles en la última fase, el descenso hacia el objetivo.
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