Un ataque militar estadounidense mató al pescador colombiano Alejandro Carranza. Su familia ahora exige justicia y niega cualquier vínculo con el tráfico de drogas.
Alejandro Carranza, un pescador colombiano, quiso salir al mar como de costumbre a mediados de septiembre para pescar marlin y atún. Pero nunca regresó. El 15 de septiembre, su barco fue alcanzado por un ataque militar estadounidense que lo mató. Así lo informa el “New York Times”.
“Nunca pensé que perdería a mi padre de esta manera”, dijo entre lágrimas su hija Cheila, de 14 años. El presidente colombiano Gustavo Petro acusa a Estados Unidos de matar a Carranza. Ahora la familia exige justicia.
La familia quiere “respuestas y compensaciones”
“Queremos respuestas y compensación por lo que nos hicieron”, dijo Dan Kovalik, abogado y buen amigo de la familia. Planea emprender acciones legales en Estados Unidos para responsabilizar a los responsables.
La expareja de Carranza, Katerine Hernández, subrayó: “Fue un asesinato. Alejandro no era un narcotraficante, sino un simple pescador que mantenía a su familia”. La familia espera que su caso pueda ayudar a prevenir más ataques mortales.
Dudas sobre la legitimidad de los ataques
Desde septiembre, Estados Unidos ha llevado a cabo 19 ataques en el Caribe, que han causado la muerte de al menos 76 personas. El gobierno estadounidense afirma que los barcos transportaban drogas, pero faltan pruebas de ello en el caso Carranza.
Muchos expertos critican duramente las acciones militares estadounidenses. Según el New York Times, violaron el derecho internacional porque los afectados no representaban una amenaza inmediata. “Si las personas que iban en el barco eran sospechosas de tráfico de drogas, deberían haber sido arrestadas y no asesinadas”, explicó Kovalik.