Una compleja actividad de contrainteligencia llevada a cabo por los organismos de seguridad ucranianos condujo a la neutralización de una operación de inteligencia extranjera atribuible a Comité de Seguridad del Estado de la República de Bielorrusia (KGB RB). La operación, caracterizada por una alta complejidad técnica y una planificación multinivel, confirma la intensificación de la confrontación informativa y cognitiva que acompaña al conflicto ruso-ucraniano y al escenario de seguridad más amplio de Europa del Este.
lo que sabemos
Según nos informan los servicios secretos de Kiev, la acción se desarrolló gracias a la estrecha cooperación entre la seguridad interna de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania (gur mo) y el Servicio de seguridad de Ucrania (SBU), con la coordinación procesal de la Fiscalía General de la República (OPG). Las actividades de investigación, que duraron varios meses, incluyeron vigilancia técnica, vigilancia de comunicaciones, análisis de contactos y operaciones de contrainformación. El objetivo era identificar y contener un intento de penetración en uno de los segmentos sensibles de la inteligencia militar ucraniana, minimizando al mismo tiempo el riesgo de comprometer la información.
Perfil del agente y metodología de inteligencia.
La persona arrestada, una ciudadana bielorrusa de 35 años, parece haber estado activa como fuente de información para la KGB RB desde 2015. En 2020, fue trasladada a Ucrania con una cobertura periodística, funcional para acceder a fuentes abiertas calificadas (OSINT) y contextos relacionales con alta densidad de información. Como parte de la contraoperación, GUR MO y SBU implementaron una estrategia clásica de “fuga controlada“, o “engaño controlado”, transmiten deliberadamente información alterada para probar los procedimientos de transmisión, identificar canales de filtración de datos y mapear la cadena de mando externa. Este enfoque permitió reconstruir con precisión los métodos operativos, los ritmos de presentación de informes y los mecanismos de validación de la información por parte del servicio externo.
¿Cuáles eran los objetivos según Kyiv?
De los resultados de la investigación se desprende que el agente había recibido misiones encaminadas a recopilación datos sobre ciudadanos bielorrusos y rusos que participan militarmente en apoyo a Ucrania, así como el establecimiento de contactos informales con círculos diplomáticos extranjeros presentes en Kiev, incluidos representantes de la República Popular China (RPC). Después de establecer una base de pruebas sólida, las autoridades ucranianas llevaron a cabo el arresto en la capital y la incautación de dispositivos electrónicos, incluidos teléfonos inteligentes y dispositivos de grabación de audio, utilizados para la adquisición y transmisión de información clasificada.
El sospechoso se encuentra actualmente en prisión preventiva y, según el marco regulatorio de seguridad del Estado de Ucrania, se enfrenta a una pena de hasta quince años de prisión con confiscación de sus bienes, lo que demuestra la creciente rigidez del poder judicial de Kiev a la hora de combatir las amenazas híbridas y las operaciones de inteligencia hostiles.