Si bien a principios de 2026 llovió intensamente durante varias semanas en el sur de Francia, los habitantes de los Pirineos orientales en particular todavía recuerdan con dolor la sequía que azotó a 2022 y 2023, las restricciones que gravaron el uso del agua y las botellas de agua que tuvieron que ser transportadas secas a algunos municipios.
El 13 de febrero en Narbona, la presidenta de la región de Occitania, Carole Delga, insistió: “La región es la primera afectada por las consecuencias del calentamiento global, con períodos alternos de lluvias violentas y sequías, y esto no se detendrá”.
El socialista electo y prefecto de la región, Pierre-André Durand, presentó a continuación a los actores del agua los resultados de la fase 1 del estudio Aqua Littoral, iniciado en marzo de 2025 (300.000 euros, con el apoyo del Banque des Territoires, la Agencia del Agua Ródano-Mediterráneo-Córcega y los departamentos de Aude y Pirineos Orientales) con el objetivo de garantizar el acceso al agua en la costa occitana.