¿Sospechosos o víctimas? Tres jóvenes franceses, llevados cuando eran niños a Siria por sus padres yihadistas, han emprendido acciones legales en Francia por crímenes de guerra, creyendo que fueron reclutados por la fuerza en el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Estos jóvenes se encuentran entre los 5.700 detenidos de 61 nacionalidades trasladados recientemente de Siria a Irak, donde están encarcelados. También son objeto de órdenes de registro en el marco de investigaciones antiterroristas realizadas por magistrados parisinos.
Contactados, sus abogados, Marie Dosé y Matthieu Bagard, dijeron a la AFP que deberían ser considerados “víctimas de guerra”. “Ningún niño elige ser reclutado y Francia está sufriendo las peores humillaciones en este asunto, violando también los convenios de los que es signataria”, criticaron.
“Estos jóvenes fueron llevados por sus padres a una zona de guerra en territorios ocupados por Daesh cuando tenían 11 o 12 años. No eligieron nada”, insistieron. “En lugar de tratarlos como víctimas que son, Francia se ha negado a repatriarlos desde Siria y ha hecho posible su traslado a una sórdida prisión iraquí donde sufren tratos inhumanos y degradantes”, denunciaron además.
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Participación “forzada”.
Esta visión choca con la percepción de justicia antiterrorista de su viaje a Siria en nombre de ISIS. Estos tres jóvenes son objeto de órdenes de registro en el marco de investigaciones relacionadas con delitos terroristas y, en particular, por actos cometidos cuando eran menores de edad, según una fuente judicial.
Por su parte, a principios de abril se presentó denuncia ante el juez de instrucción para uno de los jóvenes y se emitieron dos informes para los otros dos, según informó la fuente cercana al caso.
El delito objetivo es el reclutamiento, el alistamiento o la participación activa de jóvenes menores de 18 años en el contexto de un conflicto armado no internacional.
En 2015, Mehdi (nombre cambiado) tenía 12 años cuando fue llevado a Siria por su padre, un yihadista conocido por ser una de las voces francesas que reivindicaron los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París y Saint-Denis. “Tan pronto como llegó, conoció el trabajo de propaganda realizado por su padre y su tío en nombre del Estado Islámico”, según el informe visto por la AFP. Mehdi fue “entrenado, entre los 12 y los 16 años, en esta guerra de información” y por lo tanto se vio “obligado a participar activamente a las hostilidades” de ISIS.
“Alistados” en la policía del EI
Mismo razonamiento para Yacine y Sofiane (nombres cambiados). Yacine fue “llevado a la fuerza por sus padres a Siria” en agosto de 2014, cuando tenía 11 años. Su descripción, de la que también tuvo conocimiento la AFP, destaca que apareció con un Kalashnikov el 6 de noviembre de 2014 en un vídeo propagandístico. Luego se convirtió en “combatiente hasta su captura por las fuerzas kurdas” cuando era “menor”.
Sofiane llegó a Siria en 2014, cuando tenía 12 años. “Estaba alistado en la policía del Estado Islámico”, según declaraciones de su hermana, citada en la denuncia recogida por la AFP.