Estados Unidos incautó el sábado un segundo petrolero frente a las costas de Venezuela, en aguas internacionales, después del bloqueado el miércoles 10 de diciembre. Hace tres días, Donald Trump ordenó un bloqueo completo de los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, una nueva medida destinada a avergonzar y derrocar al régimen del presidente venezolano, Nicolás Maduro. La noticia de la segunda incautación fue confirmada por algunos funcionarios de la administración estadounidense a varios medios de comunicación, incluidas agencias de noticias. PENSILVANIA. Y Reuters. No se han proporcionado más detalles en este momento.
En los últimos días, tras el anuncio de Trump de un “bloqueo total”, los petroleros han evitado en su mayoría salir de las costas de Venezuela para no correr el riesgo de ser confiscados, y las exportaciones de petróleo del país han disminuido significativamente. Los petroleros de la empresa estadounidense Chevron, que han obtenido una especie de exención de la administración estadounidense, están exentos del bloqueo. La mayoría de las exportaciones de petróleo de Venezuela terminan en China (Estados Unidos y Cuba son los otros dos destinos principales).
Venezuela depende del petróleo para financiar su gasto público y comprar los bienes que importa, empezando por alimentos y medicinas. Toda su economía, ya frágil y en profunda crisis, ha dependido durante décadas únicamente del petróleo. Estados Unidos tiene la intención de bloquear estas ventas precisamente porque son esenciales para mantener al gobierno de Maduro en el poder, pero los recursos del país han sido el foco de los intereses comerciales de las empresas estadounidenses durante décadas.
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